jueves, diciembre 14, 2006

Sobre el 2 de julio de 2006

Primero que nada:

¡Que padre! Hay personas conformes y personas inconformes... FELICIDADES por ser parte de los extremos!!!! Ambos han conseguido su premio: un pais dividido.

Ahora: para este momento hay que tener prudencia en las cosas que se dicen y hacen. Hay muchos mas asuntos que requieren nuestra atención y que la llegada de uno u otro candidato no implica que se comiencen a resolver.Ambos partidos y equipos de los candidatos han hecho muy bien el manejo de la informacion. Han generado percepciones en su favor, basta poner un poco de atencion en sus discursos y acciones.

No es cierto que los candidatos en discordia busquen el beneficio del país; lo que es cierto es que cada uno representa a un selecto grupo de personajes en cúpulas de sector que se ven beneficiados con sus respectivas llegadas.

Este país ya dejó atrás el esfuerzo colectivo y los intereses comunes. No olvidemos ambos candidatos han optado por el discurso de division. Subrayo: LOS DOS.

¿Acaso tenemos que recordar que en México se aplica el modelo politico de maquiavelo? ¿No ven que el sistema politico y TODOS y C/U de sus representantes lo siguen como manual de procedimientos?

En fin. No seamos cortos de vista y dejemos q se peleen ellos en el sistema que han creado. Es nuestra responsabilidad delinear las necesidades y politicas que ellos han de seguir. es por medio de la fuerza de nosotros como ciudadanos (no en organizaciones ciudadanas politicas, que solo buscan canalizar hacia el sistema estos esfuerzos genuinos) que el país será capaz de tomar un rumbo adecuado.

Propongo Tomar enfasis en los temas:

Agua
Seguridad Social
Energéticos
Medios de comunicacion
Telecomunicaciones
Estructura del Estado e Instituciones publicas
Transparencia de la informacion

QUITENSE LA CORREA POLITICA QUE TIENE ATADA SU MENTE. QUE FELIPE Y ANDRES MANUEL / ANDRES MANUEL Y FELIPE, SE SAQUEN LOS OJOS POR EL PODER.

Si no creen esto y deciden seguir en sus respectivos "frentes de lucha" FELICIDADES!!! Tendrán el pais que buscan.

Yo construyo el pais que deseo.

Guillermo Hernandez
México D.F.
Estudiante de Comunicación "UAM-X"
Productor independiente "Lekboll"

jueves, junio 22, 2006

Una voz con fuerza renovada…


Los minutos de una vida dedicada a la radio
“¡Ponga a tiempo su reloj! ¡Las 12 del día!” Diría la antigua XEQK “La hora exacta”; en ese instante, la voz que anunciaba a “Marcos Carrasco”, nos invitaba acompañarlo a su “cubil”. Un pequeño cuarto dispuesto para que lo más indispensable este al alcance de su habitante. Radios de todos tamaños adornan prácticamente todo el cuarto que, de no ser por una pila de relojes de toda clase y precio ocupan la mesa cercana, no hay espacio para uno más.


Nos saluda el duranguense Ramón Ríos Hernández -nacido el 25 de octubre de 1930- con una sonrisa propia de alguien que ha pasado su vida siempre conciente del tiempo, guiado por la radio y ahora con el cansancio propio de una jornada laboral de 50 años. Este viejo amigo, que nos presume de sus 77 otoños, es una de las pocas voces de la vieja guardia que sobreviven de la radio “elegante”, la radio de sus recuerdos.

Don Ramón Ríos, no pierde oportunidad para invitarnos a apreciar su trayectoria; tras recostarse en su cama nos afirma: “Ingresé a la radio en 1949, estuve en Radio 620, la emisora de la Juventud Ciudad de México”. Se detiene y nos explica, que –al igual que su padre- desempeño el oficio de Telegrafista desde muy joven; a la radio no le veía futuro así que la dejó para irse a una “chamba” en Matamoros Tamaulipas. Sin embargo no se separó del todo de la radio, su actividad como telegrafista lo acercó nuevamente a la radiodifusión, pues en aquél entonces los telegrafistas (empleados de la entonces Secretaria de Comunicaciones y Obras Públicas) se dedicaban a vigilar a las radiodifusoras: a él le tocó la XEMT.

Tras un año se fue a Mazatlán como radiotelegrafista de la Compañía Mexicana de Aviación. Ahí, en Mazatlán aprovechaba para practicar anunciando las películas de los cines locales, todo con la intención de obtener trabajo en la XERJ “la catedral de la radio en la costa oriental del país”. Ahí anduvo hasta que: “se me metió lo loco y me vine a México”.

“Gustavo Armando Calderón “el Conde” me hizo favor de conseguirme trabajo en Radio 660”. Ahí estuvo junto con Jorge Kellog y con el propio “Conde” Sin embargo, puesto que en la 660 había programas de concurso y la música era de los Beatles, Creedence y The Doors, no lo sabían llevar bien. Así que los cambiaron a la XEB “porque era música acorde a nuestra edad y a nuestra época” Por aquel entonces, cuenta Don Ramón, los locutores empleaban una voz gruesa y elegante: “XEB La B grande de México, desde la capital para todo el país”, nos demuestra con cierta dificultad.

En la XEB cumplió cerca de 35 años laborando, pero no fue todo a lo que Don Ramón dedicaría su voz: “Yo tenía muchas ganas de entrar a la XEQK, la estación de la hora exacta, y estuve aproximadamente como 14, 15 años en la QK”. “Los sueldos de los locutores siempre han sido mal pagados”, “apenas me alcanzaba para medio comer. Por eso buscaba otra chamba”. Su horario le permitía escaparse por las mañanas para realizar la locución de los partidos de fútbol y por la tarde regresar a grabar en “la Hora Exacta” y por la noche cubrir su turno en su programa “Serenata Nocturna”, de 12 a 5 a.m. Sin embargo, tanto las restricciones impuestas por el sindicato –de no trabajar en mas de una emisora del grupo a la vez- y la llegada de la tecnología en los partidos de Fútbol, hicieron que Don Ramón se quedara a fin de cuentas con el trabajo en la “B”, hasta que se lo impidió un padecimiento.

LA RADIO DE SUS RECUERDOS



Gustavo Adolfo Calderón, José Ángel Fernández, Jorge Kellog, Luís Ignacio Santibáñez, Guillermo Núñez Kidd, entre muchos otros fueron sus colegas en aquellos años de la radio, la época en la que la voz atraía al público. “Ahora ya no se usa eso, ya desapareció totalmente la impostación, la elegancia de la voz”, apunta. “Estaba pegado escuchando la W, la Q, todas tenían onda corta y se oían como estaciones locales en Mazatlán, Matamoros, los Mochis, Culiacán… y de ahí les copiábamos el estilo”

La radio de complacencias (la que a él le tocó hacer) se hacía con público en vivo, ahí el auditorio podía escuchar a sus artistas favoritos y verlos de cerca, pero siempre con mucho respeto. “Yo viví la época del Romanticismo de Hugo Avendaño, de Juan Arvizu, y te llega de repente el Rock n Roll, pues lo veíamos terrible. Entonces con el tiempo va cambiando la música y los locutores también; que esperanza que le perdiera el respeto al auditorio, ahora dicen: ¡Hola manita como estas! ¿De qué color traes los calzones? Y cosas así… pero es el estilo, es la cosa nueva: Los chavos de 15, 20 años ahora les gusta oír eso.”

DE SU PRIMER ANUNCIO AL RETIRO

“Cafiaspirina es un Producto Bayer, y si es Bayer es bueno” anunciaba por primera vez en Matamoros. Don Ramón buscaba un trabajo sencillo, sin mucho esfuerzo: “era flojo de a montón”, motivación suficiente para seguir en el negocio por cerca de medio siglo “sentado ante un micrófono hablando”. El oficio de locutor le proporcionó grandes satisfacciones así como momentos tensos: gracias a la radio conquistó a su mujer, aprovechando la galanura de su voz y su gusto por las viñetas románticas; también gracias a ella acumuló anécdotas interminables que forzando la memoria nos revela una de tantas: “Estaba yo anunciando: compre usted sus calomisas, ca, ca, ca, calomisas, casimolas… hasta que por fin pude decir camisolas”.

Tras hacernos un recuento de sus innumerables reconocimientos y ofrecernos un vistazo a su reconocimiento por 55 años de locutor de la Asociación Nacional de Locutores; Don Ramón nos reveló la razón de su retiro: “A causa de una embolia me quedé tres meses sin hablar, me llevaron al Centro Medico, y gracias a que tengo una amistad con uno de los médicos del centro médico siglo XXI – me operaron entre cinco seis médicos- me enderezaron la vena carótida por que no podía hablar. Pero de nada sirve porque se me quita la enfermedad y sigue la viejentud, tons de nada sirve.”

LA VIDA SIN EL MICRÓFONO

A pregunta expresa, sobre que es lo que hace en su retiro, se adelanta y con gran entusiasmo dice: “¡Nada! Veo Televisión, me dedico al retiro. Oigo música, tengo 500 cassetes grabados de todo.” “Yo iba grabando (los cassetes) de uno en uno y los iba numerando, tengo un catálogo, pero debido a la embolia ya no pude escribirlos en limpio. De las seis estaciones de radio que eran del Grupo IMER, de Organización Radiofónica ORFEON. Todo me prestaban, me daban chance.”


“Ya no escucho radio, no me gusta. Para mí, no sé para los jóvenes, para mí esta decepcionante la radio. Yo oigo los cassetes, veo la televisión, en la noche escucho los noticieros de formato 21, de vez en cuando a Zabludovsky… Porque es el programa que paso ayer, es el programa repetición que paso en la mañana, es la repetición del programa de ante-anteayer y es un relajo… Con Abraham Zabludovsky en radio trece, un momento si oigo radio. Ya cuando me voy a dormir prendo la estación de radio…” Nos muestra su nuevo tesoro, un pequeño radio que, bien guardado se lo tenía en la almohada, sintoniza hábilmente en el 1590 “Radio Reloj” y de inmediato nos alerta “son las 12 con 46 minutos”

Ramón Ríos, locutor de la vieja guardia, con su vida en la radio dispuesta cada esquina de su confortable recámara, con su fonoteca que reta los programas de complacencias de “El Fonógrafo”; con el tiempo marcado por sus incontables relojes, que sincronizados al minuto, nos dan cuenta de una personalidad que se resiste a olvidar el tiempo vivido. Una voz que con fuerza renovada nos regala esta historia dedicada a la radio.


Entrevista Completa

sábado, mayo 20, 2006

Reflexiones en torno a la "Ley Televisa" #2

REACCIONES A LA APROBACIÓN DE LAS REFORMAS

Me parece inverosímil que los sectores cercanos al asunto de la ley de medios y de telecomunicaciones vivieran con tanta parsimonia la consumación del poder de los grandes consorcios de la comunicación. El levantarse el cuello insistiendo que la relevancia del asunto mereció un día completo de programación referida al tema, como ocurrió en radio educación; o alegarse de haber recibido un sinnúmero de comunicaciones del auditorio respaldando la necesidad de un medio público, solo demuestra la constante de los últimos años: Tanto medios, especialistas y la academia se apoderaron del tópico, lo revisaron de pies a cabeza y jamás lo expusieron a tiempo a la opinión pública. Sus reacciones son reflejo de ello. La gran preocupación nunca se tradujo en acciones concretas para involucrar al grueso de la población, quien es la principal afectada por esta legislación. ¡Las jornadas de información eran para ayer señores!

Pero concentrémonos en lo que sigue. Detener o minimizar los efectos no retroactivos del ordenamiento vigente es la prioridad; el principal frente esta en las cortes, pero ante la cucharada de realidad que nos regala el día a día, donde la justicia llega para el que tiene el medio para adquirirla, la verdadera trinchera esta en una ciudadanía desinformada.
SOBRE EL IMPACTO A LA DIFUSIÓN CULTURAL

¿En que sentido se habla de difusión cultural?
Si hablamos de la que hace el modelo centralista mexicano, los espacios en efecto van en detrimento, pero no obstante habrá de reconocer que el tipo de cultura que es expuesta en este modelo de difusión a través de los medios esta a la par de su propia naturaleza de cultura de elite. ¿A quien le interesa la obra más reciente de John Cage? Sin duda, podría ser del interés de todos, sin embargo en la práctica, le es de interés a quien se mueve en ese círculo, que conoce y reconoce a este tipo de compositores contemporáneos.

Más allá de las repercusiones que tiene la “Ley Televisa” sobre los círculos culturales de elite. La verdadera afectación la resentirá la cultura popular; aquella que difunden los medios de comunicación comunitarios y que se reproduce al interior de sus emisiones y contenidos. Ahí esta el verdadero significado de la difusión cultural. Una que constantemente reafirma la cultura de su sociedad y que por medio de esta reafirmación la involucra paulatinamente en círculos comunes, donde la “cultura de elite” comienza a tener cabida. Son dos modelos de difusión cultural; donde el primero carece de sentido sin la existencia primordial de este último.

jueves, mayo 18, 2006

Reflexiones en torno a la "Ley Televisa"

La actitud del gobierno de Fox se sintetiza en la incongruencia con espectáculo de compromiso social, realizado en el Auditorio Nacional al iniciar su gestión; frente al compromiso real que ha tenido con quienes adeuda su llegada a la presidencia y la factura es endosada a la ciudadanía.

La historia subrayará la ausencia de rubor de este sexenio, al promover una ley de medios y de telecomunicaciones cuya naturaleza es estrictamente mercantil; cuando al principio de su sexenio, el gobierno del cambio de relaciones Estado-Medios, se pavoneaba de impulsar una reforma integral a los medios con mesas de trabajo y análisis al respecto. El resultado es palpable: El mercado y sus intereses están por encima del interés público. Excusas no faltarán, hay historia sobre este sometimiento; pero este sexenio le puso el moño al regalo.

El hecho que sectores de la sociedad, preocupados por las repercusiones de la aprobación a la Ley de Radio y TV y la Ley de Telecomunicaciones hechas a modo se manifestaran en los días clave donde la aprobación de estas reformas era cosa juzgada, significó un avance; sin embargo, hay que subrayarlo, un avance sin dirección. Es loable la postura de los manifestantes y los grupos organizados. Más aún, merece un lugar destacado en las páginas de historia el que la radio pública se manifestara como lo hizo en estos días. Pero volvamos al punto, es un avance insípido.

Es un avance incipiente cuando nuestro papel carece de crítica en ambos frentes y ensalza a una organización acéfala y dispersa, y a las alternativas mediáticas llenas de vicios y con una actitud mediocre. Nos hace falta encauzar los esfuerzos en conjunto hacia una meta determinada, quizá con muchos frentes, pero a fin de cuentas coordinada. No hay opciones acabadas, se requieren reconstruir a partir del descubrimiento de las fortalezas que revelan momentos como éste.

Causa tristeza que sea hasta el momento de mayor pesar donde el acercamiento que debía existir desde siempre por fin se dé. Es hasta el momento donde el daño esta hecho en el que se requiere que la sociedad tome partido, se informe y se organice. Con la merecida disculpa y el reconocimiento a los sectores que se involucraron previamente al respecto; Es imperdonable que la discusión de un tema donde las practicas sociales se ven influidas por un agente mediático, llegue tan tarde.

Error otra vez en la clase política, error en la sociedad organizada y error en el sector académico y estudiantil. El aislamiento y encierro en que vivimos, aunados a la incapacidad para organizar y ganar respaldo ciudadano nos llevó a esta lamentable situación. La entrega de la soberanía a manos del mercado es consecuencia de la elitización de la información.

El daño esta hecho, sin embargo, el momento es propicio y las condiciones están dadas para retomar el camino y corregir una relación que desde siempre debió existir. La sociedad aún nos espera.

martes, marzo 07, 2006

Geek Code

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domingo, enero 01, 2006

Departamento de Ruiditos

La vida es una canción (se aceptan abucheos), y como no va a serlo para quien vive la música hasta en los lugares y momentos mas insospechados. Se dice que hay música para cada momento de tu vida, cuando estas de buen humor y cuando no lo estás. No me dejarán mentir los que se dedican de corazón a este asunto: es una forma de vida. Te persigue a donde vas y musicaliza tus actos, las situaciones más chuscas y las que no deseas recordar; la música es un adjetivo de vida para quienes gozamos del sentido del oído?

En un día sin tensiones, despertamos escuchando los trinos de las aves que se van intercalando con el sonido estridente del reloj despertador. Una vez de pie procedemos a echar un ojo para ver que tal pinta el día, así la melodía mental se torna mucho mas animada al sentir de inmediato los rayos solares que poco a poco calientan la habitación. Desayunamos mientras pausamos la melodía cerebral y le puchamos play al reproductor de CD que toca un disco con la misma vibra que la que traíamos en la cabeza.

Se pasa el tiempo y cuando menos nos percatamos el sol ya está casi en el cenit y van cuatro discos que han variado la melodía hacia ritmos mas acentuados y enérgicos; retomamos los deberes cargados con la misma vigorosidad que el ritmo de la música proporciona. Vamos sintiendo como perdemos energía conforme avanza el sol. Una pausa? un breve silencio que nos permite suministrar liquido a nuestro cuerpo; una vez transcurrido vuelve todo a su enérgica melodía que retumba en el ambiente.

Ya realizadas las labores del día los rastros del cansancio dan paso a la relajación que exige interrumpir el sistema físico de reproducción musical y reactivar el mental, el mismo que en este momento organiza la interpretación, adecuando la sensibilidad sonora al suave paso del viento por las hojas de los árboles. Reposando en esta apología del sonido, con el tiempo incorporaremos los sonidos provenientes quizá de un vecino probando su nuevo equipo de sonido o lidiando con su herramienta oxidada. En un rato el velo de la noche comienza a cubrirnos y sólo queda tiempo de regresar de ese arte sonoro pues el día se ha agotado y es tiempo de asfixiar los ojos unos tapones sonoros que nos acompañaran mientras dure el viaje "MOR" (la ultima fase del sueño).

Entonces, seremos nuevamente advertidos con un sonido chillante, incesante, de que la noche habrá finalizado, llegando el momento para aturdir el cuerpo de sonidos indescifrables, en un mar de exclamaciones rítmicas, que al final nos llevarán a buscar cobijo en un espacio de refracción acústica que permitirá rescatar alguna melodía extraída de la multitud.